SALIR DE
LA CÁRCEL PSICOLÓGICA
Amigos va
para ustedes un cordial saludo y un afectuoso abrazo, humano sí y también de
fuego. Amigos, realmente vivir el sendero, hacer carne en nosotros mismos de
eso que es la sabiduría de la Rosa y la Cruz es algo muy duro, algo muy
difícil, diríamos es casi imposible. Realmente vivir la enseñanza es algo que
requiere de parte de nosotros mismos realizar no solamente grandes esfuerzos y
sacrificios sino como alguien dijo, realizar superesfuerzos, supersacrificios.
Tengamos en
cuenta que nos hallamos encerrados en una cárcel psicológica mucho más dura,
más cruel y más fuerte que la cárcel de San Quintín o que la peor de las
cárceles del mundo. Realmente para poder salir de esta cárcel psicológica es
necesario tener la osadía y la valentía y la astucia superior a un Papillón o a
un Conde de Montecristo. Todo el gran sacrificio que lograron esos señores de
la novela y de la realidad para poder lograr salir de sus cárceles físicas, es
casi nada en comparación a todo aquél esfuerzo que tiene que realizar el
aspirante a la Rosa y la Cruz.
El sendero,
es para animales racionales que quieren dejar de ser tales, es para quienes
realmente quieren convertirse en seres humanos. Vivir como un animal racional
es de por sí algo muy difícil, sin duda alguna, para muchos incluso representa
sacrificios y sacrificios y no obstante apenas pueden sobrevivir en ese mundo
de la racionalidad bestial, y pretender salir de ello y elevarse hacia “eso”
resulta mucho más difícil. Cuan duro resulta realmente el poder tan simplemente
realizar las prácticas del IAU OM, cuan duro resulta vivir la transmutación,
vale decir la castidad científica, es espantosamente difícil vivir los 5
valores tal cual deben vivirse, sin hacer teatro, pantomimas, sin payasadas,
sin hipocresías, realmente es difícil.
Es
tremendamente difícil, espantosamente difícil, trascender toda la basura
intelectual que nos han metido no sólo los escolásticos religiosos, los
bíblicos estudiosos o las escuelas, colegios y universidades, sino inclusive
nuestros propios progenitores y también aquella que hemos adquirido
independientemente en uno y otro basurero intelectual, no quiero decir que los
libros sean completamente negativos, hay libros que son totalmente negativos,
sin embargo algunos se visten con el ropaje de la sublimidad, de la
religiosidad, de la esperanza, de la fe, etc., son los peores. Sin embargo hay
libros los cuales nos absorben sin ser mas que diarrea intelectual, lo peor del
caso es que muchos aspirantes a la Rosacruz, se ponen a nadar en esa fetidez
racional y quieren encontrar acomodo a esas elucubraciones bestiales con la
Rosa y la Cruz, no puede haber tal armonía, el intelecto es algo egóico y
mientras alguien no despierte conciencia, es obvio que debe aprender a utilizar
ese intelecto y cuando despierte conciencia tendrá que saber sojuzgar, dominar
y finalmente trascender la intelectualidad.
Vivimos en
un mundo de intelectuales, ahí tenemos la cristalización de su intelecto, un
maravilloso mundo... Sin embargo a veces encontramos algo muy valioso, muy
sublime como alguna obra, algún escrito de algún iniciado o maestro.
Iniciados y
maestros muy valientes que supieron dar en tiempos muy duros, muy difíciles, en
tiempos de fanatismo, persecución, de brujería, de inquisición, de crímenes de
la peor especie, el conocimiento, la esencia de la Rosa y la Cruz sin mencionar
todavía a la Rosa y la Cruz; uno de ellos fue ese enigmático personaje conocido
como maestro “G” es decir Gurdjieff, ellos dieron lo que debían dar, que sus
enseñanzas hayan sido comprendidas o no, corresponde a quienes recibieron el
mensaje, y si sus libros contienen algún error, corresponde al autor u otros a
los editores y traductores, de todas maneras, a veces los Iniciados y Maestros
juegan un poquito y a veces dicen simplemente blanco cuando deben decir rojo,
morado o negro, todo para que el aspirante busque por si mismo la solución al
rompecabezas y si él según la trascripción que hace Ouspensky de sus obras,
confundiendo lo que es Kundartiguador con Kundalini, es problema ya del autor,
ya del interprete o del escritor, pero eso no cambia la realidad ni la esencia
misma de Gurdjieff.
V.M. OM YEOWAMS OM